4/5/10

Ambrosía




Llegas como todas las mañanas a ese horrible cuarto que hace muchos años arrendaste con tanta ilusión y con gran alegría pegaste en una de sus ventanas un papel que decía “Se dictan clases de guitarra” papel al que nadie le puso atención jamás y ahora ya se encuentra viejo y amarillento por el tiempo.

Entras en la habitación lúgubre y vacía, estás consciente de que nadie irá, pero sin embargo allí estás simplemente para no perder la costumbre.

Sacas algunos discos para escuchar música mientras esperas, no sabes qué esperas, discos de Aute, de Silvio, de Sabina. Sacas tu guitarra simplemente para abrazarla y Aute te susurra al oído “…yo te quiero con alevosía…” de pronto un sopor, una especie de sueño se apodera de ti. Escuchas que alguien golpea la puerta, te sorprendes, pero acudes inmediatamente, una mujer con un aire pensativo miras parada frente a ti, la invitas a pasar, ella camina segura observando cada milímetro de esa desolada habitación, tú no dices nada, sorprendido no sabes bien de qué; de que alguien después de tantos años se haya fijado en ese amarillento anuncio; o de la extraña belleza que rodeaba a esa mujer que parecía flotar sobre esta tierra.

Imaginas tus brazos rodeando la frescura de su cuerpo de pan; tus manos acariciando su vientre de tierra y recorres delicadamente con cada uno de tus dedos su figura, sientes su boca como fruta prohibida, tus peores instintos se ponen a flor de piel y con la mayor exquisitez arrancas de su cuerpo esas prendas que lo único que hacen es cubrir su belleza, su extraña belleza, Al besar sus labios sientes beber ambrosía y el paraíso de Dante viene a tu cabeza al llegar a su sexo, la sientes sublime, la sanes efímera.

En su rostro puedes ver el placer que ella siente al tener tu cuerpo, los dos se convierten en uno, parece que se conocieran desde siempre, es la mujer que tú siempre imaginaste. Cuando sus cuerpos están a punto de llegar al clímax de la pasión despiertas y te descubres exaltado y solo en la desolada habitación abrazando únicamente tu guitarra mientras tu radio sigue sonando “….Pobre aprendiz de brujo que escupe al firmamento desde un hotel de lujo con dos camas vacías…..”

4 comentarios:

  1. ..gran historia amiga... vale mucho leerla... y mas si son dos veces je...saludos.

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  2. me gusta como escribes....permites a cada persona interpretar a su manera... y sabes la musica nos lleva a mundos agradables...sigue asi...felicitaciones.....att: Angie Armijos Tzn

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  3. El camino hacia una literatura de profundidad está plagado de salidas fáciles y argumentos probados como útiles. Para alcanzarla debemos escupir sobre lo establecido y transgredir la palabra desde la forma al fondo.
    Cómo negar tu talento... empero, te estás metiendo en problemas. No desistas en el camino.

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  4. Me gustó. Sobre todo la metáfora de "vientre de tierra". Y la soledad del cuarto. Qué bien.

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